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Entorno Familiar

Comprendiendo el Duelo: Un Acercamiento Integral a las Pérdidas y su Elaboración

19 de agosto, 2026
Comprendiendo el Duelo: Un Acercamiento Integral a las Pérdidas y su Elaboración
El duelo se define como el proceso de adaptación que experimenta un individuo como consecuencia de una pérdida significativa, entendiéndose como un proceso de despedida. Este fenómeno no se limita a un único ámbito, sino que se divide en cuatro grandes categorías que se intersectan entre sí: las pérdidas relacionales (como la muerte de seres queridos, separaciones, abandonos o migraciones), las pérdidas intrapersonales (relacionadas con la salud corporal, enfermedades limitantes, capacidades cognitivas o el trabajo), las pérdidas materiales (posesiones u objetos con valor simbólico) y las pérdidas evolutivas (propias de etapas del ciclo vital como la jubilación o el nido vacío).

Durante este proceso, se manifiestan diversas reacciones que pueden clasificarse en áreas emocionales (tristeza, culpa, angustia, rabia), físicas (vacío en el estómago, fatiga, alteraciones gástricas), cognitivas (incredulidad, confusión, alteraciones de la percepción), conductuales (trastornos del sueño, llanto, cambios en el rendimiento) y espirituales. Para una adecuada elaboración del duelo, el individuo debe afrontar activamente cuatro desafíos principales sin un orden lineal estricto: aceptar la pérdida de forma intelectual y emocional, sentir las emociones en toda su dimensión sin bloquearlas, llevar a cabo la adaptación (externa, interna y espiritual) para reconstruir el significado de lo ocurrido, y finalmente "olvidar recordando", encontrando un nuevo lugar para situar lo perdido y cerrar un capítulo sabiendo que su paso por la vida nunca se olvidará.

Asimismo, el acompañamiento y las pautas de autocuidado, que incluyen prácticas físicas, emocionales y cognitivas, son fundamentales para transitar el proceso y saber identificar el momento preciso en el que se requiere buscar ayuda profesional.

Señales de alerta:
1. Intensidad y persistencia emocional: Presencia continuada de intensos sentimientos de culpa, desesperación extrema, ira descontrolada o una sensación constante de estancamiento.
2. Conductas de riesgo y alteraciones graves: Aparición de pensamientos en torno a hacer daño a otros o a sí mismo/a, abuso de sustancias, conductas agresivas o impulsivas, y fobias u obsesiones vinculadas con la pérdida.
3. Afectación funcional: Dificultades prolongadas en relación con el funcionamiento personal y la certeza absoluta de que la persona fallecida sigue viva.

¿Cuándo buscar apoyo?
Es necesario buscar ayuda profesional cuando las manifestaciones del duelo presentan una intensidad elevada o una presencia continuada en el tiempo, interfiriendo de forma significativa con el funcionamiento personal, o cuando la persona experimenta dificultades severas para elaborar el proceso por sí misma.

Fuente:
Zunino Escala, D. (2023). Pérdida y Duelo: Un acercamiento integral. Universidad Diego Portales (UDP).

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